jueves 16 de julio de 2009

AC/DC - If you want blood you've got it (1978)



A veces parece que uno necesite ser un gran fan para hablar con propiedad. Especialmente se nota en casos como este, grupos dinosáuricos, con amplia discografía y trayectoria, como AC/DC. Si a esto le sumamos que entre sus fans podemos encontrar a algunas mentalidades irrealmente intransigentes, todo se torna más delicado.

Lo único que puedo decir es que, sin conocer demasiado la discografía de AC/DC, y sin haber escuchado en profundidad ninguno de sus discos anteriores a este, creo que "If you want blood you've got it" es uno de los mejores directos que he podido escuchar.

Lo que tenemos es una combinación sencilla: la banda, en quizá su mejor momento de forma, con un sonido de puta madre donde cada instrumento brilla con luz propia, y Bon Scott suena como mejor sabe: desafiante, gamberro, macarra. Si pudiéramos obviar (que no podemos) el posterior disco, "Highway to hell", podríamos decir que este directo es el perfecto colofón para la época Scott de AC/DC, y directamente, uno de los mejores colofones a una etapa que puedan existir.

No tiene mucho sentido entrar a detallar cada canción. A estas alturas del partido todos sabemos a qué suenan AC/DC, y si no lo sabes, corre a hacerte con este directo como forma ideal de introducirse en ellos. Aún así se debe hablar de la energía inicial que desprende "Riff raff", o de lo cool que resulta "The jack", ese irresistible blues pausado que sirve para que apreciemos el delicioso toque de Phil Rudd a los tambores. O la increíble descarga de adrenalina que es "Let there be rock", sin duda uno de los mejores temas que tiene esta banda.

No se necesita escribir demasiadas líneas ni hay necesidad de dar demasiadas vueltas a la hora de hablar de este disco. Lo único que puedo decir es que si la combinación de palabras tales como rock, blues, desenfreno o salvajismo te suena sugerente, este disco está hecho para ti. Sus escasos diez temas dejan ganas de más, pero al mismo tiempo dan una sensación de perfección todavía mayor.

In the beginning
Back in nineteen fifty five
Man didn't know 'bout a rock 'n' roll show
'N all that jive
The white man had the schmaltz
The black man had the blues
No one knew what they was gonna do
But Tschaikovsky had the news, he said

Let there be sound, and there was sound
Let there be light, and there was light
Let there be drums, there was drums
Let there be guitar, there was guitar, ah
Let there be rock

And it came to pass
That rock 'n' roll was born
All across the land every rockin' band
Was blowin' up a storm
And the guitar man got famous
The business man got rich
And in every bar there was a superstar
With a seven year itch
There was fifteen million fingers
Learnin' how to play
And you could hear the fingers pickin'
And this is what they had to say

Let there be light, sound, drums, 'n guitar, ah
Let there be rock

One night in a club called the Shakin' Hand
There was a 42 decibel rockin' band
And the music was good
And the music was loud
And the singer turned and he said to the crowd

Let there be rock


domingo 5 de abril de 2009

DOCTOR DESEO - Gotas de dolor.. ..un charo de olvido (1995)



Hay cosas que simplemente te hacen preguntarte dónde habían estado todo este tiempo. Recuerdo cuando hace bastante tiempo leí sobre este disco y esta banda y la verdad es que no consiguieron sonarme atractivos, no sé por qué. Quizá el nombre, que me recordaba demasiado al rock urbano pseudopoético español. Quizá la estética de la portada, que me parecía demasiado punki. En fin, no me atraía. Hasta que un día no sé por qué, me acordé de aquello que había leído, y me apeteció probarlo. Y la primera escucha estuvo bien. Nada del otro mundo, pero agradable. Podría haberlo dejado ahí, haberlo olvidado, pero no lo hice, sino que fui oyéndolo más. Y valió la pena. Porque son canciones llenas de sentimiento, que se introducen poco a poco en ti y llega un momento en el que te acompañan.

¿Quiénes son Doctor Deseo? Es una banda bilbaína liderada por el cantante Francis Díez que ha editado once discos de 1986. Para ser un grupo para nada profesional que da sus conciertos durante sus vacaciones en el trabajo o en los fines de semana, es un ritmo bastante aceptable. De estos, he podido escuchar por ahora este disco, y su último lanzamiento, "Sexo, ternura y misterios", del pasado 2008, disco que recomiendo a quien tras escuchar el que traigo entre manos se sienta satisfecho. ¿Qué podemos encontrar aquí? Pues podría definirlo como... pues mal que me pese, como rock urbano. Rock callejero, sucio, con intencional carga poética barriobajera en sus letras, y abundante ramalazo punk. Pero... ¡ojo! Quizá estemos hablando de (me duele escribirlo) rock kalimotxero, pero desde luego, es un rock kalimotxero de primer nivel, algo que puede escuchar alguien que, como yo, sabe que el rock no empezó con Platero Y Tú sin avergonzarse. No, que va. Así hablando en plata, Doctor Deseo molan un puñao.

Lo primero que me llama la atención es la guitarra, poderosísima y con muchos y muy buenos detalles, deudora de ciertos toques new wave de los 80 pero con buena dosis de filoso punk rock. Sin hacer nada revolucionario, este disco podría considerarse un pequeño manual de buen gusto guitarrístico. Con eso, ya se aseguraron que tras la primera toma de contacto de rigor, al menos daría una segunda escuchar por curiosidad. Luego después vamos descubriendo más cosas. Dejamos de tratar de dilucidar a quién suena más la voz de Francis, si a algún imitador de Evaristo de La Polla Records o a la voz de Bunbury en los primeros discos de Héroes Del Silencio (aunque el vasco empezó antes en esto, yo creo que simplemente ambos desarrollaron un estilo similar de forma independiente), y caemos en la cuenta de que suena a Francis, y aprendemos a apreciarla por lo que es, y no por a lo que recuerda. Y van llegando entonces el resto de las piezas: las pequeñas sutilezas compositivas, las buenas letras, a ratos buenísimas, la base rítmica, contundente o sutil según haga falta.

No valdría la pena demasiado destacar temas pues la calidad es muy pareja, aunque el disco en sí al menos es bastante variado en cuanto a melodías y formas, dentro de su sonido homogéneo. Por ejemplo, el primer tema, "Baile de sombras" es una especie de mediotiempo épico, que descoloca con respecto al clásico tema directo y rockero que debería empezar un disco así. Por suerte los temas rockeros no tardan en llegar, y al mismo tiempo se alternan con baladas y otros temas más dramáticos. Quizá mi tema favorito es "A mi pequeña María". No hablé de la temática de este disco: el sexo, el hedonismo y los bajos fondos son temas recurrentes en las líricas de Francis, y desde luego, si ese tema es mi favorito, no es por salir de la tónica. Por qué consigo estremecerme e incluso sentirme extrañamente identificado con una canción sobre una historia de amor entre un delincuente un travesti, es algo que no me explico. Quizá porque estos tíos tienen una sensibilidad especial que hacen que algo así pueda sonar universal. Quizá es que es imposible resistirse a ese ritmo tan agresivo y trepidante. Quién sabe.



Otro de los temas que me gustaría comentar es el tema homónimo del disco, que muestra a unos Doctor Deseo más intensos y dramáticos, la otra faceta que los confirma como una banda que está convirtiéndose en demasiado especial para mí.



Una de las canciones que más llaman la canción en el grueso del disco es "Tracy Lords". Musicalmente es una más (o sea, igualmente un tema muy bueno, me encantan esas líneas de bajo que suben y bajan), pero es el tema en vasco que suelen incluir en cada uno de sus discos. Recuerdo cuando pedí a la persona que me descubrió al grupo una traducción de la letra, dedicada a la diva del porno estadounidense, y llegué a la misma conclusión que él: no parecen tan hábiles cuando escriben en vasco como en castellano. Aún así me quedo con la frase del estribillo: "Es sólo pornografía, but I like it".

Tras la bizarra y decadente "Canción de piratas" llega el último de tema. Cómo explicarlo. Veamos, dad un vistazo a este vídeo (Nota al pie):



No sé a vosotros pero a mí el tema no me gusta absolutamente nada. La melodía suena terriblemente empalagosa y la interpretación me parece de mal gusto. Pues el último tema del disco es una versión de éste, rebautizada como "Amanece por ti". Y es increíble. Nomás que una guitarra eléctrica ultradistorsionada y la voz de Francis. Y suena IMPRESIONANTE. Lo que en la original parece una absoluta frivolidad para gente que francamente, dudo que tenga la música entre sus aficiones, en esta nueva interpretación suena llena de sentimiento, suena sincera, suena llena de verdadero AMOR. "Ven hacia mí y así el día vendrá. Amanece por ti". Y no queda otra que rendirse a los pies de Francis y, por un efímero momento, llamarle genio.



Si eres una persona que no tiene problemas en disfrutar del buen rock en castellano, este disco es para ti. Es un disco que quizá nunca esté entre lo mejor de nada, pero que puede darte buenos momentos. Mucho más y mejores de lo que seguramente imaginarías al escucharlo por primera vez.

Un resplandor rasgra la bruma,
un trueno explota, y otro más,
la danza empieza ya.
Golpea el viento sin piedad,
la lluvia grita y pide más
y el buen danzante se agita y pide más.

Bailando entre la tormenta, me siento bien.
Giro, salto y casi vuelo, corriendo por los tejados,
soy un animal... soy un animal.


EDIT: Parece ser que esa no es la versión original, sino que es una canción clásica del compositor griego Mikis Theodorakis, el cual por lo visto es muy famoso, pero yo no le conozco. Es una canción muy versioneada, aquí os dejo una interpretación a manos de The Beatles.



De todas maneras, no negaréis que molaba más pensar que reconvirtieron un tema espantoso en una maravilla. Y además, no sé de dónde sacarón la letra en castellano... quizá de la versión que hizo Paloma San Basilio. Ay, Dios.

viernes 3 de abril de 2009

BRUCE SPRINGSTEEN - The wild, the innocent and the E-Street shuffle (1975)



¿Qué hostias le sucede al mundo? Es increíble la arbitrariedad de ciertas cosas, y el mundo del rock no se libra de esto. Y es que, habiendo músicos más comerciales, más accesible para todo el mundo, ha sido a Bruce a quien le ha tocado arrastrar a las masas. Y hablo de arrastrar a las masas porque, sin querer sonar demasiado pedante, tengo la sensación de que la mayoría de gente que sigue (o dice seguir a Bruce Springsteen) lo hace por compromiso social. ¡Eh, tío, es el Boss!¿Qué es eso de que no te gusta? Joder, es como decir que Mozart o Picasso eran malos.

Y luego está la mayoría de los verdaderos fans. Joder, que alguien me lo explique. Hay mucha gente por ahí a la que el rock clásico no le interesa. A la que puedes dejar un disco de Elliott Murphy o de Mott The Hoople, y quizá lo escuchen una vez por compromiso para devolvértelo con un tibio "está bien". Pero que por alguna razón, se derriten con Bruce. Y no hablo de que tengan un par de discos y le gusten mucho. Es que se saben de pe a pa toda la discografía, y son capaces de pedir créditos y vacaciones para poder seguir un tour suyo. Luego resulta que han ido a doce conciertos en los últimos cuatro años y diez son de Bruce. Los otros dos son de Mark Knopfler y de U2. Porque joder, ¿cómo vas a decir que Mark Knopfler no te gusta? En fin, que cómo una persona sin verdadero interés en la música en general puede sentir tamaño interés por una tan ínfimísima parte de la misma, es algo que se me escapa. Qué le vamos a hacer.

El problema es cuando hay gente que se toma esto demasiado en serio. Vale, esta gente puede resultar molesta, pero bueno, tampoco creo que haya por qué tener brutales prejuicios a Bruce. Vale, que se ha dado mucho la brasa con temas como "Born in the U.S.A.", que están lejos de ser joyas, pero seamos sinceros... ¿cuantos grande se han librado de hacer mierda en algún momento de su carrera? ¿Si "Undercover of the night" hubiera sido uno de los grandes hits emblema de la década de los 80, estaría justificado decir que odias a The Rolling Stones sin molestarte en escuchar sus mejores discos?

En fin, vale ya de aleccionar a la gente. Ya veréis si me hacéis caso o no, Dios se encargará de juzgaros.

El debut de Bruce, "Greetings from Asbury Park, N.J." está bastante bien. Tiene un sonido muy agradable de rock-folk americano, blando, y con buenas temas, pero francamente, quizá le falte tiempo para crecer en mí, pero la verdad es que creo que peca de ser algo amateur. No le falta algún gran tema, por supuesto, como ese "Blinded by the light". Quien haya empezado con el tercer disco, "Born to run", el más vendido de la carrera de Bruce, habrá conocido a un Bruce diferente. Es que tras su segundo disco, seguía sin vender demasiado, y vaya, la compañía discográfica le dio un últimatum, así que "Born to run" (igualmente muy buen disco) fue mucho más comercial deliveradamente. ¿Entonces que es lo que define a este disco? Pues es un disco ambicioso, con temas largos, recargada instrumentación por momentos, con cabida a desarrollos instrumentales y buenos solos (no desdeñar en ningún momento a la E-Street Band, simplemente GRANDIOSA). Esto, amigos, es un disco de la época dorada del rock and roll en todo los sentidos, uno de esos discos donde los excesos no importan, donde no hay que buscar la humildad pues se sabe que no hay razones para restarse méritos. Y esta exhuberancia, estas ganas de ser la mejor canción del mundo que parece tener cada tema hace que todas ellas sean grandes. Y por eso "The wild, the innocent and the E-Street shuffle" es uno de los mejores discos de aquellos años.

Además la producción acompaña. El debut empezaba con ese "Blinded by the light", gran tema, claro, pero al mismo tiempo suena debil, apagado. No como "The E-Street shuffle", que de entrada suena poderoso, energético, con poderosos vientos y un muy buen trabajo de guitarra. Y los coros, que en este tema como en el resto del disco, dan un toque gospel magnífico. En menos de cinco minutos Bruce condensa todo tipo de ritmos y matices (genial ese final con percusiones latinas). Así, sí. "4th of July, Asbury Park (Sandy)" es una balada que destila romanticismo y belleza en cada nota. Me costó hacerme con el estilo vocal de Springsteen, pero ahora mismo, escuchándole cantar esto, me doy cuenta de cuán sincera y apasionada queda su voz envuelta por los acordeones del estribillo.

Punto y aparte merece "Kitty's back", humeante jazz-rock mezclado con un estilo muy de big band francamente cojonudo. Me pregunto si la gente que dice, ya no no gustarle, lo cual es respetable, sino que Bruce es un mierdas sin talento de ningún tipo, si ha escuchado cosas como esta. Bueno, o sin irnos a cosas tan apabullantes, como el propio tema anterior. No he oído directos de la época, pero tengo entendido que podía prolongarse hasta los dieciséis minutos (normalmente dura 7), lo cual debe derivar en una jam orgásmica (como si la versión de estudio no lo fuera). "Wild Billy's Circus Story" es la que menos me llama la atención del disco, aunque el nivel en general es muy parejo y sería injusto clasificar a esta adorable balada folk como la peor.

Lo que pasa es que además se queda pequeña comparada con el tramo final, los tres últimos temas, largos e increíbles los tres. El quinto tema del disco es "Incident on 57th Street", gran mediotiempo con algunos momentos apoyados por coros femeninos que quitan el sentido. De los primeros temas que me llamaron la atención de este disco, además. El séptimo tema dura casi diez minutos, "New York City serenade" y es una completa belleza de principio a fin. Y me queda entre medio el sexto tema: "Rosalita (come out tonight)". Ay, Rosalita...

lunes 16 de febrero de 2009

LED ZEPPELIN - Led Zeppelin (1969)



Hace no demasiado cumplía cuarenta años. El disco, no yo. Pensé seriamente en darle desde aquí el homenaje que se merece, pero por cuestiones de tiempo fui dejándolo. Igualmente, aún no ha pasado mucho e igualmente cualquier momento es bueno para hablar de este disco.

Se ha hablado mucho y se seguirá hablando sobre Led Zeppelin y sobre su disco debut. Obra revolucionaria, obra de referencia tanto para el blues como para el hard rock, según algunos incluso obra que daría el inicio al heavy metal. Se podrían decir muchos tópicos sobre este disco, que si está lleno de plagios y préstamos no acreditados, que si el sonido del disco es tan fresco que aún cuarenta años después, que si aún con la rudimentaria producción de la época la batería de John Bonham suena con una potencia aún hoy día insuperable... pues, ¿qué le voy a hacer si todas esas cosas son verdad?¿Qué puedo agregar a lo que hoy día es vox populi?

Pero hay otra razón más para escribir esto. No es otra que durante mucho tiempo tuve este disco en un segundo (pero igualmente, al estar hablando de Led Zeppelin, privilegiado) plano, siempre por debajo de sus sucesores, "II", "III" y el disco sin título, llamado comunmente "IV". Pero en los últimos tiempos lo rescaté y no me ha quedado más remedio que admitir que lo estaba infravalorando, que es un disco perfectamente a la altura de su leyenda. Antes para elegir el mejor disco del grupo dudaba entre tres, y ahora dudo entre cuatro.

Una de las cosas que más se dicen sobre esta obra es lo de los plagios. Sí, vale, es bien sabido que esta gente eran bien dados a tomar obras ajenas, generalmente de gente desconocida, de bluesmen negros muertos de hambre. Porque lo cierto es que muchos famosos bluesmen negros de Estados Unidos, hoy día tan reputados, en su momento pasaban más desapercibidos, gracias al clima racial de la época, y no fue hasta que gente como Jimmy Page o Keith Richards empezaron a homenajearles, versionearles o nombrarles en las entrevistas que no recibieron reconocimiento en su propio país. En fin, a lo que iba. La realidad es que tales acusaciones en el fondo están muchas veces fuera de lugar porque la autoría de muchos de esos blues se basa en el reciclaje de viejos clichés y seguramente el hecho de que en algún momento un tal Willie Dixon decidiera registrar uno de esos temas, quizá atribuirle la autoría completa del mismo sea descabellado. Las cosas como son. Y luego está lo más importante: y es que Led Zeppelin son grandes más que por sus temas, por la manera en como lo interpretan. Vease el claro ejemplo: plagiaron al propio Willie Dixon en su tema del segundo disco "Whole lotta love". Pero, ¿eso les quita el mérito? ¿Acaso ahora resulta que una de las primeras piedras angulares del heavy metal no es dicho tema, sino el tema primigenio de Dixon? Para nada. Algunos de esos plagios ya son a cosas más concretas, como el "Dazed and confused". Esa canción la escuchó Jimmy Page cuando estaba en The Yardbirds y un anónimo cantautor les teloneo tocándola. A los del grupo les gustó y empezaron a trabajar en una versión, y más tarde fue el guitarrista el que la sacó con sus Led Zeppelin acriditándose la composición a ellos mismos sin ninguna vergüenza. Qué mal está eso, qué feo. Pero no hace falta más que una escucha para comprender que lo importante, la grandeza no está en la creatividad de su parte principal ni en sus melodías. No, qué va. Está en la sensualidad del bajo de John Paul Jones, en los brillantes sonidos de guitarra de Page, en la brutal batería de Bonham y la apasionada interpretación de Robert Plant, en esas partes centrales llenadas de furibundos riffs posiblmente sacados de la nada, y en el tono épico del que carece el tema original. ¿Qué sentido tiene quitar el mérito a esto?

Vale que "Babe I'm gonna leave you" es el arreglo de un tema tradicional, y que está muy inspirado en la versión de Joan Baez, pero, ¿cómo les cuesta tanto a algunos darse cuenta de que en la manera en la que estos cuatro muchachos hacen suya la canción hay verdadera genialidad?¿Tan difícil es ver que la interpretación es una forma de genialidad, y que en momentos como este se torna algo tan meritorio como puede ser componer el riff de "Smoke on the water"? Porque no hay más que escuchar esa calidez en las líneas de guitarra acústica sobre las que susurra misteriosamente Plant antes de convertirse en una explosión de algo que podríamos denominar ni más ni menos como hard rock acústico (así, tal cual) para darse cuenta de que esta es la obra de cuatro GENIOS. Antes de este tema está el inicial, "Good times bad times", cuyo riff inicial son dos puñetazos en la cara y una forma increíble de iniciar su discografía con un genial pop-rock endurecido. La cara A, formada por estos dos temas y el anteriormente nombrado "Dazed and confused" se completa con una versión del tema "You shook me" de Willie Dixon, no tan vistoso pero igualmente demuestra que nadie podía reinterpretar el blues clásico como ellos.

La cara B empieza con una de mis favoritas indiscutibles de todo el catálogo del grupo, y muy olvidada (nadie la nombra nunca, incluso alguno la pone como un punto bajo del disco), "Your time is gonna come". Entiendo bien las razones por la que está olvidada: es un tema muy popero y melódico, cuando Led Zeppelin nunca pasó a la historia como compositores de melodías, y está totalmente basado en el órgano de John Paul Jones (que además de uno de los mejores bajistas del mundo, era muy competente con todo tipo de instrumentos) y no demuestra la maestría de Jimmy como guitarrista eléctrico ni acústico. Aún así, no hay excusa para no alabar la canción, su estribillo es de lo mejor que he escuchado nunca. "Black mountain side" es una corta instrumental de guitarra acústica y percusión india que podría pensarse que no encaja para nada aquí, aunque no hace sino mostrar la increíble competencia de estos tipos abordando géneros, porque de alguna manera no interrumpe para nada el fluir de la obra. Nada que ver con la que va después, "Communication breakdown", algo simplemente GRANDIOSO. Un riff que es... ¿heavy?¿punk? No sé, en todo caso un riff visionario, adelantado a su tiempo. En aquellos tiempos Pete Townshend rockeaba muy fuerte pero siempre dentro de los patrones del rythm'n'blues, y Hendrix, lo mismo. Pero NADIE en aquella época era capaz de rasguear una guitarra con ese ímpetu y construír con ello todo un hit, un himno, considerada por algunos el tema de heavy metal definitivo. Que busquen en la discografía de todos los artistas a los que ellos plagiaron y encuentren algo que suene así. "I can't quit you baby" se escucha con mucho agrado. Es otra versión de Willie Dixon, no tan interesante como la primera, y la verdad es que después de tanto temazo, no aporta tanto, pero igualmente escuchar estas cosas a manos de Led Zeppelin siempre es un placer. El disco termina con otro de los temas definitivos de la banda "How many more times", una canción que podríamos denominar como hard-blues-progresivo, lleno de cambios, de brutales riffs, geniales solos, e incluso una influencia del jazz, ausente en todos los temas anteriores. Algo que escuchado a un volumen adecuado deja sin palabras.

Esto fue su majestad, "Led Zeppelin". Un disco icónico, desde sus himnos clásicos de la música del siglo XX a su carismática portada. Si eres de los que dicen por ahí que te gusta la música, deberías conocer este disco, es de esos casos en los que no está de más presuponer que tu interlocutor lo ha escuchado y tiene una opinión sólida al respecto. Porque más allá de lo que se pueda escribir sobre él, el carisma de este disco, desde la primera a la última nota, habla por si mismo, como si fuera un ente que se ha independizado de la mente de sus creadores y ha adquirido vida propia.

sábado 14 de febrero de 2009

Pulp - Common people

Para quien no los conozca, Pulp fue una banda de las bandas claves de la música Brit Pop de los 90, aunque en España nunca gozaron de la popularidad que sí tuvieron algunos de sus contemporáneos como Oasis. Su disco más famoso fue "Different class" y de este, el himno y un aspirante a himno definitivo del Brit Pop es "Common people". Aunque lo que he escuchado de Pulp en general no me fascina, no puedo negar que esa canción en concreto es un temazo. Su letra además, es fantástica. Leedla.

En 1995, en el festival de Glastonbury, uno de los festivales de música más importantes de Europa estraban anunciados The Stone Roses, que tras su mítico debut, clásico y piedra angular del rock británico de los 90, habían regresado triunfalmente con su "Second coming". Había miles de fans ahí expectantes de verles. Sin embargo, a última hora, se canceló su actuación y se puso a Pulp como grupo sustituto.

Aunque esta canción ahora ya es un clásico indiscutible de su década, hay que aforntar el video de otra manera. Hay que pensar que el festival fue en junio y que la canción, primer single de su disco, salió al mercado a finales de mayo. Hay que pensar, pues eso, que estaban ahí para disgusto de muchos fans de The Stone Roses, que pese a poder gustarles también Pulp, no eran a ellos a los que iban a ver. Sin embargo, aquí consiguen algo especial. Ya no solo porque la interpretación es sublime a nivel musical, sino porque la conexión que logran con el público, que parece que están viendo a un grupo con 40 años de trayectoria interpretar su mayor clásico, es impresionante. Un momento que realmente pone la piel de gallina.

Pulp en aquel momento sabían que eran la mejor banda del mundo. Y quizá no lo fueran, pero ellos sabían que lo eran. Sólo sabiéndolo puedes sacar las fuerzas para lograr algo así.

She came from Greece she had a thirst for knowledge
She studied sculpture at St Martin's college
That's where I...
Caught her eye

She told me that her Dad was loaded
I said "In that case I'll have rum and coca-cola."
She said "Fine,"...
And then in thirty seconds time she said

"I want to live like common people
I want to do whatever common people do
I want to sleep with common people
I want to sleep with common people like you."

Oh what else could I do?
I said "I'll see what I can do."

I took her to a supermarket
I don't know why, but I had to start it somewhere
So it started... there
I said "Pretend you've got no money."
But she just laughed an said "Oh you're so funny."
I said "Yeah?
Well I can't see anyone else smiling in here

Are you sure you want to live like common people
You want to see whatever common people see
You want to sleep with common people
You want to sleep with common people like me?"

But she didn't... understand
She just smiled and held my hand

Rent a flat above a shop
Cut your hair and get a job
Smoke some fags and play some pool
Pretend you never went to school
But still you'll never get it right
'cos when you're laid in bed at night
Watching roaches climb the wall
If you called your dad he could stop it all yeah

You'll never live like common people
You'll never do what ever common people do
You'll never fail like common people
You'll never watch your life slide out of view

And then dance, and drink, and screw
Because there's nothing else to do

Sing along with the common people
Sing along and it might just get you through
Laugh along with the common people
Laugh along even though they're laughing at you
And the stupid things that you do
Because you think that poor is cool.

Like a dog lying in a corner
They will bite you and never warn you
Look out.

They'll tear your insides out

'cos everybody hates a tourist
Especially one who thinks it's all such a laugh
Yeah and the chip stain and grease will come out in the bath

You will never understand
How it feels to live your life
With no meaning or control
And with nowhere left to go
You are amazed that they exist
And they burn so bright whilst you can only wonder why.

Rent a flat above a shop
Cut your hair and get a job
Smoke some fags and play some pool
Pretend you never went to school
But still you'll never get it right
'cos when you're laid in bed at night
Watching... roaches climb the wall
If you called your Dad he could stop it all, Yeah.

Never live like common people
Never do what common people do
Never fail like common people
Never watch your life... slide out of view

And then dance, and drink... and screw
Because there's nothing else to do

I want to live with common people like you.


miércoles 28 de enero de 2009

Billy Powell (1952 - 2009)



Mentiría si dijera que este músico me marcó. Eso sí, me gustaba, por supuesto. ¿A quíen no podría no gustarle?

Billy Powell era el teclista de la banda célebre del rock sureño estadounidense Lynyrd Skynyrd, y uno de los pocos miembros que se han mantenido en sus filas hasta el día de hoy desde su fundación. O se habían mantenido, puesto que hoy ha sido encontrado muerto, víctima de una afección cardiaca.

Quiso el destino que después de años de conocer a su banda, pero no tener ningún disco suyo original, decidiera comprar por fin su fantástico debut (pronounced 'lěh-'nérd 'skin-nérd). Cuando volví a casa, lo puse para escuchar por enésima vez el trepidante inicio de "I ain't the one". Entre tanto, me conectaba al Messenger. Apenas me había conectado recibí la noticia.

Lynyrd Skynyrd no es una banda que tenga presente cada día de mi vida, y de hecho hacía mucho que no los escuchaba, por lo que esta coincidencia se me ha hecho de lo más macabra.

Billy empezó en esto como un pipa de la banda, que en un momento dado de los preparativos de una actuación en su fiesta de promoción en el instituto comenzó a tocar su propia versión del tema "Free bird" de los propios Lynyrd. El cantante, Ronnie Van Zandt, le escuchó y decidió invitarle a unirse a la banda.

Escuchar hoy dicho tema será un homenaje ideal a tan entrañable músico.



If I leave here tomorrow, would you still remember me?

lunes 12 de enero de 2009

Breves apuntes sobre rock argentino



A pesar de mi relativamente breve por ahora vida musical, he sabido vivirla rápida e intensamente, y ya ha habido bastantes hecho que de una manera u otra han ayudado a modelar mi esquema de gustos. Uno de ellos fue, sin duda, descubrir el rock argentino. Bueno, realmente no es que sea un experto... realmente hay pocos artistas que conozco bien, y muchos otros de los que apenas conozco más que temas sueltos, pero me alcanza para decir que me mola Argentina.

Al mismo tiempo hacen un rock que me ha sonado bastante familiar desde el principio, incluso, de alguna manera, tienen cosas con las que me identifico mejor que con lo que se hace en España. Y al mismo tiempo, tienen un nosequé, cierto toque que no sabría describir, que a algunos echa para atrás, pero que a mi se me hace irresistible. Simplemente, cada música lleva marcada de una u otra manera, aunque sea de modo involuntario, cierto caracter local, y el propio caracter rioplatense, simplemente, me gusta.

No diré que me ha costado horrores elegir los discos de los que voy a hablar ahora, porque como digo, tampoco es que conozca muchas cosas, pero los suficientes para poder elegir cinco discos y saber que alguno me dejo fuera, sí que conozco. Si no estás familiarizado con el buen rock que se hace en el Río de la Plata y alrededores, esta breve selección puede servir para empezar a adentrarse en él...

5- Los Gatos - Los Gatos (1967): Liderados por el mítico Litto Nebbia, podrían considerarse los padres del rock argentino. Quizá la figura de Nebbia hoy día esté algo venida a menos, pero en su momento fue un verdadero dios del pop, y este disco lo demuestra. Influencia de grandes como The Beatles o The Beach Boys para una música que en ese momento ya sonaba algo retro cuyas letras pecaban de una exagerada inocencia y que sin embargo se defiende con una impecable colección de canciones. "La balsa" es uno de los himnos del rock nacional, pero la verdad es que es una disco muy equilibrado. Yo personalmente, me quedo con la impecable "Ayer nomás", que compuso Moris y tardó algunos años más en popularizar. Aunque el propio Moris la convirtió en un tema más político, Los Gatos le dieron un enfoque romántico que la hizo redonda.




4- Soda Stereo - Doble vida (1988): La banda de Gustavo Cerati es un verdadero fenómeno en buena parte de Latinoamérica, pese a que su popularidad aquí no sea excesiva. No he escuchado más discos suyos, pero este me resulta imposible no incluírlo. Buen disco de pop-rock con un sonido muy new wave de los 80, remarcado por un toque funk que tengo entendido no está tan presente en otro temas del disco. Ningún problema con dichas influencias negras, le dan un toque genial al disco. A pesar de eso, otros temas más melódicos del disco son también geniales, y el ganador es "En la ciudad de la furia", que me conquistó desde el principio por sus similitudes obvias con el primer disco de Héroes Del Silencio.




3- Sui Generis - Vida (1972): Este dúo contaba con Nito Mestre y Charly García, que se convertirían ambos en figuras legendarias d ela música popular argentina. Charly componía y tocaba el teclado, mientras que Nito se ocupaba de guitarra, voz y flautas. Juntos dieron luz a una colección adorable de temas. Canciones sencillas, interpretadas con humildad, pero con unas melodías exquisitas y unas letras sencillas pero llenas de razón, que no sorprende que fueran capaces de convertirse casi todas ellas en himnos de la juventud. Y es que resulta casi imposible escuchar temas comO "Dime quién me lo robó" y no sentirse identificado en nada, al igual que con otras como "Necesito o la desgarradora "Cuando comenzamos a nacer". Pero la estrella fue una que se convirtió en la insignia de la carrera de Sui Generis, y que incluso podría decirse, de la de Charly, a pesar de haber compuesto muchísimos clásicos. Hablo de "Canción para mi muerte", un perfecto himno a, simplemente, las emociones humanas.




2- Pescado Rabioso - Artaud (1973): Fue difícil elegir un disco de la dilatada obra de Luis Alberto Spinetta, que ha dejado varias joyas con grupos como Pescado Rabioso, Invisible o los entrañables Almendra. Al final elegí este disco, que pese al nombre con el que fue lanzado, se trata de un disco en solitario del propio Spinetta. Influenciado por el poeta francés Antonin Artaud, Spinetta decide homenajearle a nivel musical, creando un disco sutil y directo, enrevesado y sencillo a la vez, tan humilde y despojado como espectacular y majestuoso. Letras incomprensibles que no dicen nada y lo dicen todo, acompañando a una deliciosa mezcla entre folk y blues, prevaleciendo los sonidos acústicos. A quien acuse al rock en español de no tener identidad propia, le reto a encontrar un disco extranjero que sea comparable a esta joya.




1- Los Fabulosos Cadillacs - Fabulosos calavera (1997): Cómo llegaron a esto, es algo que desconozco. Tras unos inicios en el ska clásico fueron experimentando con distinta música latina, siempre creando una especie de rock latino en su mayor parte muy escuchable y accesible, dando lugar a hits como "Matador", famosos en todo el mundo hispano. Pero un día, y con pocos precedentes que permitieran imaginarlo, se sacaron esto de la manga. La entrada del increíble guitarrista Ariel Minimal complementó a la banda liderada por el cantante Vicentico y el bajista Sr. Flavio, ademán de otros buenísimos músicos, como Fernando Ricciardi, batería. Y así nació "Fabulosos calavera": Santana, Dick Dale, Frank Zappa, Rubén Blades, Carlos Gardel, Funkadelic, Ratos De Porao, Specials, Spinetta, Mahavishnu Orchestra, Astor Piazzolla, Captain Beefheart, juntos en un solo disco, pasadísimo de vueltas.